Marta Solís
Socia fundadora, estrategia
Antes de fundar la consultora, dirigió la división comercial de una empresa cerámica con 120 empleados durante nueve años. Se especializa en planificación estratégica y desarrollo de nuevos mercados.
Un equipo pequeño con experiencia real en gestión empresarial, no solo en asesoramiento teórico.
En 2011, Marta Solís y Javier Redondo dejaron sus puestos directivos en dos empresas industriales de la Comunidad Valenciana para montar una consultora diferente. La idea era sencilla: ofrecer a pymes el tipo de asesoramiento estratégico que hasta entonces solo podían permitirse las grandes corporaciones, pero a un precio razonable y con un trato directo.
Los primeros dos años trabajaron solos, desde un despacho compartido cerca del Mercado Central. Sus primeros clientes fueron empresas del sector cerámico de Castellón que necesitaban reorganizar sus operaciones tras la crisis de 2008. Aquellos proyectos iniciales les enseñaron algo que sigue definiendo nuestra forma de trabajar: las mejores recomendaciones son inútiles si el equipo del cliente no las entiende y las hace suyas.
Hoy somos ocho personas. Nos hemos mudado a una oficina más amplia en la calle Senda Adela Pelayo Covarrubias, pero seguimos funcionando como un equipo compacto donde todos conocen los proyectos de todos. No tenemos departamentos ni jerarquías innecesarias.
No los llamamos "valores corporativos" porque eso suena a póster enmarcado en una sala de reuniones. Son más bien las reglas que usamos para tomar decisiones cuando un proyecto se complica.
Cuando hay un desacuerdo sobre qué hacer, buscamos números. ¿Cuánto cuesta realmente este proceso? ¿Qué margen deja este producto? ¿Cuántos clientes hemos perdido en los últimos seis meses y por qué? Las decisiones basadas en intuición funcionan a veces, pero las basadas en datos funcionan casi siempre.
Antes de empezar cualquier proyecto, acordamos un precio fijo. Si nos equivocamos en la estimación y el proyecto nos lleva más horas de las previstas, es nuestro problema. El cliente paga lo que firmó. Esta política nos obliga a ser muy rigurosos en la fase de diagnóstico, lo cual beneficia a todos.
Si creemos que un proyecto no nos necesita, lo decimos. Si vemos que el problema real no es el que nos han descrito, lo explicamos. Perder un contrato por ser honestos nos duele menos que ganar uno sabiendo que no vamos a aportar valor.
Nuestro objetivo es que el cliente no nos necesite después del proyecto. Por eso documentamos todo, formamos al equipo interno y dejamos herramientas que pueden usar sin nuestra ayuda. Si un cliente nos vuelve a contratar, queremos que sea para un problema nuevo, no porque el anterior no se resolvió bien.
Ocho personas con perfiles complementarios. Todos han trabajado en empresas antes de dedicarse a la consultoría, así que saben lo que es gestionar un presupuesto real, negociar con proveedores y lidiar con un ERP que no funciona como debería.
Socia fundadora, estrategia
Antes de fundar la consultora, dirigió la división comercial de una empresa cerámica con 120 empleados durante nueve años. Se especializa en planificación estratégica y desarrollo de nuevos mercados.
Socio fundador, finanzas
Controller financiero durante 12 años en el sector agroalimentario valenciano. Experto en análisis de costes, flujo de caja y reestructuración financiera de pymes.
Consultora sénior, operaciones
Ingeniera industrial con experiencia en logística y producción en el sector del mueble. Se incorporó al equipo en 2016 y ha liderado más de 40 proyectos de mejora de procesos.
Consultor sénior, digitalización
Viene del mundo del software empresarial. Trabajó seis años implantando sistemas ERP y CRM en empresas medianas antes de unirse a nosotros en 2018. Traduce necesidades de negocio a soluciones tecnológicas sin jerga innecesaria.
El equipo lo completan cuatro personas más: dos analistas de datos, una responsable de administración y proyectos, y un consultor junior que se incorporó en 2024 tras completar su MBA en la Universitat de València.
No trabajamos en cualquier sector. Nos concentramos en industrias donde tenemos conocimiento real del mercado, los proveedores y la regulación. Si tu sector no está en esta lista, podemos valorar si tiene sentido que trabajemos juntos o si es mejor que busques una consultora especializada.
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